 | Aquí os presento un informe completo sobre cómo funciona la mejor liga de baloncesto del mundo: la NBA. Todos los detalles técnicos y -casi- todo lo que hay que saber sobre su funcionamiento interno.
Las ligas de cada deporte, en el ámbito en que se desempeñan, se pueden catalogar en función de dos aspectos: su grado de autogestión y su constitución. Por autogestión entendemos un término que incluye pero que no se limita al grado de independencia de la federación nacional de la cual dependería.
La constitución de una liga determina la naturaleza de la misma. Esta puede ser de tres formas, a saber:
• Una liga de tipo asociación de clubes. En este caso, cada jugador firma contrato con un club, y es éste quien le paga su sueldo; el vínculo en este caso es sólo entre jugador y club. No es condición necesaria que haya un modelo único de contrato en estos casos. Cada uno de los clubes participantes de la liga puede eventualmente ser una franquicia o no, y puede tener o no participación societaria en la liga, pero siempre es una entidad autónoma que no responde legalmente por la liga misma. • Una liga de simple entidad. En este caso es una única organización quien genera los equipos, paga los sueldos y genera los contratos. Realiza las acciones de promoción, genera las estrategias de marketing, firma los contratos de televisión y merchandising, los acuerdos comerciales, todo, todo, pasa por una única entidad. Cada equipo no es otra cosa que una marca registrada de la liga, es decir, no existe figura jurídica alguna que represente a cada uno de ellos. • Una liga multientidad. Esta modalidad, que es un híbrido de las dos anteriores, tiene como mejor exponente la NBA misma. Paso a explicar.
La NBA es una entidad totalmente independiente y completamente autogestionable, que se desempeña de manera privada, al margen de la federación americana (US Basketball). Es una organización concebida como una “Limited Corporation” cuyos socios (los equipos, actualmente 30 al fin de la temporada en curso) son franquicias que a su vez son corporaciones en sí mismas: es decir, que estamos hablando de auténticas sociedades anónimas que constituyen un gigantesco holding.
Casos de ejemplo a modo de comparación
La NBA como modelo a seguir fue copiado en mayor o menor medida por muchas ligas del mundo, con mayor o menor grado de éxito. Pero siempre de alguna u otra manera se vieron forzados a lidiar con las diferentes peculiaridades de cada país, ya sea a nivel legal, económico, o incluso político. Por ejemplo, la PBA filipina, la primer liga profesional de básquet creada fuera de los Estados Unidos (en 1975), es un conjunto de corporaciones que en realidad son secciones locales de compañías internacionales y son las compañías mismas que la publicitan (la petrolera Shell, Coca-Cola, la Corporación San Miguel, etc.) quienes constituyen los equipos, generan los ingresos propios del equipo, elaboran los contratos y pagan los sueldos, es decir, no son compañías creadas “ad-hoc” para cada equipo.
La Lega Italiana di Pallacanestro (llamado comúnmente Lega Basket Serie A) fue, en la temporada 1969-70, la primer liga de Europa en tener sus clubes de primera división agrupados en una asociación de clubes autogestionable, y en el caso italiano con el tiempo devino en sociedad anónima. Si bien su constitución contempla un régimen mixto entre socios que son sociedades y socios que son sólo clubes, con el tiempo estos últimos también se constituyeron en sociedades pero por una cuestión más bien de acogerse a las leyes de mercado y competir en igualdad de condiciones. A pesar de que la Lega Italiana es y responde legalmente como una sociedad anónima, ésta, si bien no depende de la Federación italiana, es sometida a muy fuertes regulaciones.
Sin embargo el caso estrella a analizar diferente a la NBA es sin lugar a dudas la ACB española. Como la mayoría de las ligas europeas, ésta fue creada en base a los equipos que compitieron en la primera división de su Federación el año anterior. El modelo a seguir, si bien fue calcado de la NBA, fue la base que creó el modelo de liga asociación de clubes que después copiaría, entre otras, la Liga Nacional argentina (1985).
La Liga ACB arrancó en la temporada 1983-84 como una asociación de clubes; no obstante, sería a partir de la temporada 1991-92, con la sanción de la Ley del Deporte española, cuando se produce una revolución en todo sentido. Esta ley obliga a todos los clubes que no tengan superávit en los cinco ejercicios inmediatamente anteriores a convertirse en sociedades anónimas deportivas. El salto cualitativo en la gestión de los clubes españoles se produce cuando éstos, a pesar de ese brusco cambio, siguen ejerciendo (e incrementando de manera progresiva) su función social. Es decir, visión 100% de empresa, sin dejar por ello de ser un club. Por cuanto a la Liga misma, legalmente es una sociedad anónima y sigue el modelo de gestión de la NBA.
La liga americana: 0% club, 100% empresa
En el caso puntual de la NBA ninguno de los equipos es un club. Cada equipo se encarga de todos aquellos contratos de difusión y comunicación (radio, televisión, etc) a nivel local (es decir, municipal –de condado- e incluso estadual), pero la NBA se reserva el derecho de todos los contratos firmados a nivel nacional. La NBA centraliza el merchandising y los acuerdos de partnership, al mismo tiempo que distribuye los dividendos a los clubes de manera proporcional.
Modelo único de contrato
En la NBA (al igual que muchas otras ligas del mundo) existe un modelo único de contrato y unas “bases y condiciones” a ser aceptadas de manera generalizada si se quiere entrar en la organización. No obstante, lo que diferencia a la NBA del resto de las ligas (concretamente lo que hace a la NBA una liga multientidad) es que el contrato se firma con la liga, pero es ésta quien luego cede al equipo en cuestión la responsabilidad de pagarle el sueldo estipulado en contrato.
Sistema de franquicias
Cada equipo que desee ingresar a la NBA deberá depositar a la liga un canon cuyo precio lógicamente ha variado con el tiempo, pero que se sitúa en torno a los 300 millones de dólares. Ese es un canon por participar, y el tiempo de espera para ingresar es de cinco años a partir del momento del pago del canon, que generará intereses exclusivamente a favor de la liga y no es reembolsable mientras el equipo permanezca en ésta. Mientras tanto el candidato deberá, entre otras cosas, superar auditorías impositivo-contables muy exhaustivas, generar actividades, presentar un plan de negocios y un plan de marketing tanto a nivel local como a nivel nacional, y además durante esos cinco años de “parate” generar superávit en cada uno de esos cinco períodos. El presupuesto total de plan de negocio está fijado en un mínimo de 240 millones de dólares y eso incluye pero no se limita a la nómina total de empleados de la organización.
Mercado de jugadores
La NBA tiene un mercado de jugadores propio, que se mueve de una manera muy diferente a como tenemos acostumbrado en el basket internacional (FIBA). Cada jugador tiene un valor por cabeza que representa exactamente lo que éste cobra de sueldo en el año en curso. Cuando se produce una transferencia de jugadores entre dos equipos de la NBA, lo único que tienen que hacer es “intercambiar” jugadores que representen un monto similar de dinero. El dinero en efectivo, en este caso, sirve sólo para “taponar agujeros”, y a día de hoy ese monto de “cash” no puede exceder de los aproximadamente 3 millones de dólares.
El problema radica cuando un jugador del ámbito FIBA quiere ir a jugar a la NBA. En el mercado internacional “común”, nosotros estamos acostumbrados, como en el fútbol, a pagar por la totalidad de un jugador o bien a que éste termine su contrato y se convierta en un agente libre. Los jugadores FIBA, en muchos casos, cuentan con cláusulas de rescisión y en algunos casos elevadísimas, ya que tienen la intención de proteger los intereses de sus clubes de origen. Pues bien, la NBA, hasta hace veinte años prácticamente prohibitiva para aquellos jugadores “de fuera” (es decir, se permitían extranjeros siempre y cuando surjan de la NCAA, la liga universitaria), se vio en la obligación, para compatibilizar ambos sistemas, de establecer un tope para cláusulas de rescisión de jugadores FIBA que en estos momentos está del orden de “nada más” medio millón de dólares por jugador.
El “draft”
La NCAA (la liga universitaria) es una competición en la cual un jugador de universidad sólo la puede jugar cuatro años, que es el tiempo en que en Estados Unidos se tarda en obtener una licenciatura. Según qué deporte practicó, cada jugador es alojado dentro del “draft” que le corresponde a la liga profesional de su deporte (si es fútbol americano se van al draft de la NFL, si es béisbol, al draft de la MLB, si es nuestro fútbol, al de la MLS; si es hockey sobre hielo al de la NHL y si es basketball al de la NBA).
Los jugadores que surgen del torneo universitario al término de esos cuatro años son escogidos según su nivel, y cuanto más alta la posición mayores chances tiene ese jugador de ser contratado por la liga profesional al año siguiente. No obstante, el draft de la NBA con el tiempo –y esto es debido a que el básquetbol es un deporte practicado por todo el mundo- se convirtió en un “mercado” que obedece a su lógica, permitiendo año tras año que cada vez más jugadores de fuera, que juegan en clubes FIBA, se inscriban masivamente al sorteo junto a los colegiales.
Normalmente el orden de elección de los clubes suele ser inverso a cómo han terminado la liga regular del año anterior; no obstante con el correr del tiempo los puestos más altos son protegidos por una “lotería” que les cede chances a los equipos de manera más proporcional.
Desde el punto de vista contratos, las elecciones del draft o “picks” pueden ser tranquilamente intercambiados como parte de pago en las transferencias internas de los jugadores. Los equipos además retienen sus derechos sobre sus jugadores escogidos si alguna vez desean emigrar.
El tope salarial
Cada equipo de la NBA (es decir, la suma de todos los salarios anuales de los jugadores) no puede excederse de un cierto límite: ese digamos que es el primer “tope” salarial propiamente dicho, y para la temporada en curso está fijado en torno a los 58 millones de dólares. Sin embargo, existen diversos mecanismos conocidos como “excepciones” que permiten superar ese primer tope por cuanto a que se le garantiza a un jugador de determinadas condiciones cobrar el mínimo establecido para cada caso. Así por ejemplo tenemos el “rookie exception” (el salario de un jugador de primer año), el “mid-level exception” (el salario medio interanual), el “bi –annual exception”, la “Larry Bird exception”, excepciones para jugadores traspasados y para reemplazo de lesionados graves, etc.
El impuesto de lujo
Cuando los equipos sobrepasan en salarios el “segundo” tope (71 millones de dólares), deben pagar una “multa” a la liga: exactamente la cantidad que se pasan de ese tope. Además, esa “multa” se reparte entre los equipos que no superan el tope, lo que puede significar una cantidad aproximada de 3 millones de dólares. Acuerdos de firma y traspaso Cuando un equipo está dispuesto a contratar a un agente libre, y el equipo del que procede quiere algo a cambio, ya sea dinero o jugadores, lo más conveniente para ambos clubes es la ejecución de un acuerdo de firma-traspaso. Esto ocurre cuando un equipo firma a uno de sus agentes libres e inmediatamente lo traspasa a otro equipo. Este tipo de acuerdos son beneficiosos tanto para los clubes implicados como para el jugador, ya que éste recibe un mejor contrato que el que inicialmente podría obtener, el club que vende recibe algo a cambio y el que compra obtiene el jugador deseado. A diferencia de otros convenios como el de béisbol, donde los equipos que pierden a sus agentes libres son compensados con futuras elecciones en el draft o dinero, en la NBA los equipos que pierden a sus agentes libres no reciben compensación alguna. Agentes libres Hay dos tipos de agentes libres dentro del Convenio Colectivo de la NBA: limitados o con restricciones, e ilimitados o sin restricciones. Un agente libre ilimitado es aquel que puede firmar por cualquier equipo sin ningún tipo de condición, mientras que un agente limitado está sujeto al derecho de primera negativa de su equipo actual, lo que significa que, si bien puede firmar por cualquier equipo, su club actual se reserva el derecho de igualar la oferta y mantenerlo en plantilla. Los clubes pueden ofertar al jugador un contrato de al menos dos años de duración, mientras el club de origen tiene 15 días para igualar la oferta o dejarlo marchar. En el caso de ser un jugador de primera ronda del draft el implicado en la operación, el ser agente libre limitado solamente se puede dar cuando se ejerce esta opción en su cuarto año, siempre y cuando se respete la escala salarial de los Rockies o novatos. Para cualquier otro caso, el jugador debe tener al menos una antigüedad de tres años, y el equipo que lo quiera debe hacer una oferta que al menos sea del 125% de su salario en la temporada anterior, o el salario mínimo de los jugadores más 150.000 dólares, cuando esta cantidad supere a la anterior. En marzo de 2008 existían más de 70 jugadores en situación de agentes libres.
Matías Barmat |